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Ir a la cestaLa vida de Albert Espinosa cambió cuando tenía 13 años de edad: le diagnosticaron un cáncer; con 14 años le amputaron la pierna izquierda, a los 16 le quitaron el pulmón izquierdo y a los 18 le extrajeron parte del hígado. Su enfermedad le enseñó que morir no es triste, que lo triste es no vivir. Y un buen dia con 24 años le dieron el alta y se dio cuenta que tenía que aprender a vivir sin su enfermadad. «Siempre me pareció interesante escribir un libro sobre lo que me enseñó el cáncer y cómo eso se puede aplicar a la vida diaria.»
Un mundo al alcance de todos con el color del sol: El mundo amarillo.